Este miércoles 14 de octubre, a las 10 de la mañana, se llevó a cabo un emotivo acto en las inmediaciones del emblemático edificio del Centro Observatorio Astronómico de Trelew, oportunidad en la que el espacio quedó formalmente designado con el nombre de «Gustavo Daniel Di Benedetto», en homenaje al dirigente radical que en tres ocasiones estuvo al frente de los destinos de la ciudad.
La ceremonia fue encabezada por la presidente del Concejo Deliberante de Trelew, Claudia Solís, el intendente Gerardo Merino, el vicegobernador Gustavo Menna y familiares del recordado ex jefe comunal, así como también una masiva participación de dirigentes de la Unión Cívica Radical y de todos los espacios políticos locales y provinciales, que se acercaron a rendir tributo a su figura.
Participaron, a su vez, los ex intendentes de la ciudad, José Gatica y Máximo Pérez Catán, y los concejales Leonardo Ferrelli, Vanesa Panellao, Claudia Monají, Rubén Cáceres, Belén Baskovc y Daniel Asciutto.
Entre las personalidades y allegados que formaron parte del emotivo homenaje, se destacó la presencia de sus hijos Verónica Di Benedetto, Daniel Di Benedetto y Luciano Di Benedetto; sus hermanos Cristina Di Benedetto y Carlos Di Benedetto; su mujer Mirta Matamala; su ex pareja Adriana Fara; Gabriel Héctor Hruby; los ex dirigentes vecinales Nicolás Caullan y ‘Cacho’ Pallares; Luis Fernández; José María Sáez; el ex presidente del bloque de concejales y ex legislador provincial Claudio Conrad; Ing. Daniel Fernández; Hugo Eldahuk; Pedro Galo; Gustavo Pogorselsky; Gabriel Caneo; Marcelo Morales; Fabián Fredes; Mónica Castaño; Graciela Puente; Germán Larmeu; Martín Larmeu; Hugo Carro; Mabel Rolón; Elena Mansilla; Florencia Rossi; Elena Villalba; Raúl Benesperi; Gustavo Pogorzelsky; Teresa Criado; Juan Godoy; Claudia Bell; Raquel; Ana Graciela Rota; Marcelo Gómez Lozano; Fabián Gómez Lozano; Raúl Oscar Benesperi; Mario Notaro; José Del Río; Jorge Hernández; Javier Joffre; Silvio Barroso; Ana María Vallejo; Hugo Venchullan; Daniela Soto; Dibo Llaru Arabia; Ulises Fuentes; Víctor Scaglione; los ex concejales Gerardo Bulacios y Miguel Ramos; el ex senador nacional Mario Cimadevilla; y el ex gobernador de la provincia, José Luis Lizurume.

«Obras que sobreviven el paso del tiempo»
En su discurso, Solís expresó que «esta propuesta no nació en soledad, ni es fruto de una iniciativa individual; fue pensada y conversada largamente con dos entrañables correligionarios radicales y amigos como Marcelo y Fabián, con quienes compartimos desde el primer instante la convicción de que nuestra ciudad debía llevar en una de sus obras, el nombre de Gustavo Di Benedetto, sumando el aporte de Fabián Gómez Lozano en pensar qué obra seria la mas apropiada para la imposición de su nombre, y la decisión final del intendente Gerardo Merino».
La titular del cuerpo deliberativo envió su agradecimiento «a todas aquellas personas que nos aportaron recuerdos y anécdotas para ayudarnos a reconstruir esta valiosa agenda de invitados: a los correligionarios de toda la
vida, a los militantes de la Juventud Radical de aquel 1983, a sus compañeros de gabinete, y muy especialmente a los amigos y familiares que caminaron a su lado en cada momento».
Por otra parte, Solís compartió una reseña de la vida política del ex intendente y relató que «Gustavo fue un hombre del partido que gobernó para todos los trelewenses sin distinción política, honrando con su acción de gobierno los principios históricos de la UCR: su identidad, su vocación de servicio su capacidad de acción ejecutiva que estuvieron indisolublemente ligadas a la Unión Cívica Radical, fuerza política en la que militó -desde su temprana juventud- en la
histórica gesta democrática de 1983, erigiéndose con el tiempo en uno de los máximos dirigentes y referentes del radicalismo chubutense».
Dirigencia, diálogo y modernización
Sobre este punto, destacó que «su objetivo, a través de la corriente interna de la UCR ‘Trelew 2000’, era proyectar a la ciudad con una mirada estratégica de largo plazo hacia el cambio de milenio, integrando a jóvenes militantes y allí uno fue parte de ello, formando cuadros técnicos y consolidando los vínculos con los dirigentes vecinalistas partidarios y extra partidarios, y modernizando las propuestas programáticas de la UCR».
«Desde los 27 años, cuando le tocó asumir el inmenso desafío de conducir esta ciudad, Gustavo fue un hombre apasionado, con el coraje para tomar decisiones difíciles, con aciertos indelebles y con los grises propios de cualquier líder que se atreve a transformar la realidad sin especulaciones, pensando en el bien común por encima de todo», agregó.
En el mismo sentido, la presidente del Concejo Deliberante mencionó que «esa misma gestion lo llevó a ser consciente del peso de su camino: no tuvo reparos en confesar públicamente que la política le había dado muchas satisfacciones, pero que también le había ‘quitado muchas cosas personales’, alejándolo de los afectos, frase que sintetiza el costo humano y los desvelos de quien vive por, y para la vocación pública».
Trelew, corazón cultural del Valle
En materia cultural, Solís destacó la creación de la Orquesta Infanto Juvenil del barrio INTA, que brindó «inclusión e identidad comunitaria» y recordó que «nacida formalmente en 2001 desde el área de Cultura del Municipio, la orquesta, bajo la dirección de Mariana Navarro y el compromiso docente, se convirtió en uno de los hitos sociales más transformadores de Trelew».

Sobre este punto, también puso en valor que «el Certamen Internacional de Coros (CIC) y el canto como marca de la ciudad de Trelew tienen en sus raíces la tradición coral legada por la colectividad galesa, con el Eisteddfod como estandarte histórico», y rememoró que «en los años noventa, esa herencia se institucionalizó y se proyectó al mundo».
«Gustavo consolidó la idea de que Trelew era el corazón cultural del Valle Inferior del Río Chubut, a través de la combinación de iniciativas de base, como la orquesta, con eventos de escala internacional, como los coros».
«Una huella imborrable»
«A diez años de su partida física, y en estricto cumplimiento de nuestra Carta Orgánica y las ordenanzas vigentes, nombrar al Observatorio Astronómico como ‘Gustavo Daniel Di Benedetto’ es el reconocimiento indiscutible que su aporte merecía a su vision publica», sostuvo Solís, concluyendo que «queremos decirle a las futuras generaciones de trelewenses que aquí gobernó un hombre que amó profundamente a su ciudad, que dejó su huella imborrable en cada rincón de la ciudad, y este edificio es un reflejo de que las obras que transforman a una comunidad, sobreviven con creces al paso del tiempo».
Liderazgo, desarrollo y crecimiento
El intendente Gerardo Merino resaltó que «a lo largo de la historia, entendimos que un lugar como este Centro había sido planificado con una visión de futuro, algo que nos enorgullece porque hemos visto gobernar a Gustavo Di Benedetto», y recordó que «él emprendió muchísimo, y cuando pensamos en una propuesta para nuestra ciudad, lo hicimos pensando en sus políticas, en planificar en una Trelew a largo plazo».
«Es un honor, después de tantos años, volver a recordar a Gustavo junto a su familia, sus amigos y su equipo. Él fue un líder, porque potenciaba a quienes tenía al lado y fue un gran creador de equipos», puntualizó, remarcando que «los líderes debemos sacar lo mejor de cada uno de nuestros equipos, algo indispensable para gobernar una ciudad tan importante como Trelew».
«Nuestra ciudad tuvo dos grandes hitos: la creación del ferrocarril, y el Parque Industrial, que generó un cambio indispensable para la economía de Trelew. Y hoy, con la Zona Franca y el Distrito Logístico estamos comenzando a transitar el tercer hito, por eso quiero brindar el más grande reconocimiento a Gustavo, a su familia y a todos los que, a su alrededor, fomentaron el crecimiento y el desarrollo de la ciudad», concluyó Merino.
Servicios y obras fundamentales
El ex intendente José Gatica hizo uso de la palabra para destacar que «Gustavo se permitió soñar, potenciando las capacidades individuales y la conexión entre los equipos», y recordó que «nos pidió que no pensáramos en los obstáculos, sino en lo que éramos capaces de hacer».
«Se armó un gran equipo y encaramos muchas utopías. Se han mencionado muchas obras físicas y visibles como la de este Centro Astronómico, pero no quiero dejar de destacar acaso la más importante de todas, que fue darle seguridad jurídica al habitante haciendo mensuras, loteos y títulos para todas esas personas, que son vecinos de nuestra ciudad que llevaban, en algunos casos, 20 o 30 años sin tener la seguridad del lugar en el que vivían», precisó.
Utopías
Por su parte, el ex concejal y diputado provincial Gerardo Bulacios, recordó la amplia trayectoria política y de gestión de Gustavo Di Benedetto: «Los sueños se cumplieron. Cuando se armó Trelew 2000, teníamos utopías, y si las revisamos, las hemos cumplido casi todas», manifestó.

«Gustavo era un maestro mayor de obras, literalmente un maestro, y ejecutó las obras básicas que Trelew necesitaba para avanzar y seguir creciendo, a pesar de todas las visicitudes nacionales e incluso internacionales», ponderó, agregando que «en su corto camino, nos dejó muchísimo, y no tengo dudas de que si hoy estuviera entre nosotros, todo estaría incluso mejor».
La historia detrás del gigante que mira al cielo
La construcción del Centro Observatorio Astronómico de Trelew se gestó a fines de la década de 1990 e inicios de los años 2000, impulsada por la firme visión política de Gustavo Di Benedetto durante su gestión al frente del Municipio.
Su objetivo principal fue dotar a la ciudad y a la Patagonia Sur de un polo de divulgación científica, educativa y turística sin precedentes, apostando fuertemente al conocimiento y a la puesta en valor de los espacios públicos. A través de gestiones conjuntas con la Fundación Amigos de la Astronomía, investigadores y entidades académicas, se logró proyectar e inaugurar este icónico edificio que cuenta con una arquitectura singular y un domo equipado para la observación celestes.
Con los años, el lugar no solo se consolidó como un referente de la astronomía en la región, sino también como un símbolo del compromiso de Di Benedetto con el desarrollo cultural y científico de los vecinos de Trelew.
















